Comprar una página web: ¿qué compras?

Cuando compras una página web pagas un proyecto: alguien la diseña, la escribe y la entrega. Lo que casi nunca entra en ese precio es lo que viene después, que es donde se va el dinero de verdad: hosting, actualizaciones, seguridad y cada cambio que pidas.

14 días de prueba, sin tarjeta, con soporte por correo incluido.

La alternativa es una cuota que incluye la web y todo lo de después. No es mejor por definición; es distinta. Aquí tienes las dos versiones sin adornos, incluida la parte en la que una agencia te conviene más que nosotros.

Qué compras cuando compras una web

Compras horas de trabajo y un resultado a fecha cerrada. Está muy bien si sabes exactamente qué quieres y no vas a moverlo mucho.

El detalle es que una web de servicios se mueve siempre: precios que suben, un servicio nuevo, el horario de verano, fotos de un trabajo reciente. Cada uno de esos cambios en un proyecto cerrado es un correo, una espera y una línea en la siguiente factura.

El presupuesto cerrado y la factura de después

El precio de entrega es solo el primero. Después llegan el alojamiento, el dominio, el certificado, las actualizaciones del sistema y la revisión anual que casi nadie presupuestó.

Suma también lo que no se factura: los meses que la web se queda desactualizada porque pedir un cambio da pereza. Una peluquería con precios de hace dos años en la web pierde clientes en la puerta, y eso no aparece en ninguna cuenta.

Qué entra cada mes en una cuota

En nuestros planes la web y el mantenimiento son la misma cosa. Desde Lite 49 € tienes web publicada, dominio propio y hosting gestionado, que significa servidores, vigilancia y actualizaciones por nuestra cuenta.

Del certificado HTTPS tampoco te tienes que acordar: se renueva por su cuenta. Cada noche se hace copia de seguridad y se comprueba de forma automática que se puede volver a leer. El soporte por correo lo tienen todos los planes, con personas al otro lado, no un nivel de pago.

Los cambios los haces tú con el lápiz, sin pedir presupuesto para cambiar una coma.

Cuándo una agencia es la decisión correcta

Si necesitas identidad visual desde cero, fotografía propia, textos de autor o una integración a medida con tu sistema de gestión, una agencia hace eso mejor que nosotros. No lo vamos a discutir.

También si tu web es una pieza de campaña con animaciones y arte propio. Nosotros trabajamos con temas ya diseñados, que se ven bien y cargan rápido, pero no son una marca hecha a mano para ti.

Si te vas, te llevas lo tuyo

Sin permanencia y sin trucos. El dominio está a tu nombre desde el principio y sigue contigo. Los textos y el registro de clientes se exportan cuando quieras.

Se cambia de plan hacia arriba o hacia abajo en cualquier momento, y el pago anual lleva un 20 % de descuento. Los precios se indican sin IVA. Si esto no te encaja, lo mejor que podemos hacer es que salir sea fácil.

Proyecto cerrado o cuota mensual

El primer número es el que se mira; el segundo es el que se paga durante años.

La vía barata Con Atlas Holly
Pago inicial La vía barataAlto, de una vez Con Atlas HollyNinguno
Hosting y certificado La vía barataAparte Con Atlas HollyIncluidos
Cambiar un precio La vía barataCorreo y factura Con Atlas HollyClic en el lápiz
Actualizaciones La vía barataSe contratan Con Atlas HollyTrabajo nuestro
Salir La vía barataNegociar archivos Con Atlas HollyExportas y te vas

Comparar precios de entrega es comparar la mitad de la factura.

Comprar o suscribirse: preguntas

No trabajamos así. La cuota incluye la web y todo lo que la mantiene viva: hosting gestionado, certificados, copias y soporte. Se paga mes a mes o al año con un 20 % de descuento.

Tus textos, tus imágenes, tu dominio y tus datos son tuyos y se exportan cuando quieras. Lo que no te llevas es la plataforma, igual que no te llevas el sistema de gestión que alquilas.

Nada por adelantado y catorce días de prueba sin tarjeta. Después, desde 49 € al mes con Lite. Precios sin IVA.

Servidores, vigilancia, actualizaciones, seguridad, certificado HTTPS renovado solo y copias nocturnas cuya lectura se comprueba cada noche. Nunca hay una factura de mantenimiento aparte.

Puedes traer el contenido: se lee de tu web actual y se reaprovecha. El dominio se mantiene y no hace falta rehacer los textos uno por uno.

No. Cancelas cuando quieras y el dominio sigue siendo tuyo. Tampoco hay penalización por bajar de plan si te sobra lo que tenías.

Míralo antes de comprar

Monta tu web en unos minutos y compárala con el presupuesto que tengas encima de la mesa.

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14 días de prueba, sin tarjeta, con soporte por correo incluido.