Aquí no hay nada que instalar ni conectar. La reserva forma parte de la web desde el primer día: el mismo sitio donde el cliente lee lo que haces es donde coge la cita, sin saltar a otra pantalla ni crearse una cuenta.
Cómo pide hora un cliente, paso a paso
Entra desde Google buscando algo como "peluquería canina cerca". Ve los servicios con precio, elige el que quiere y pulsa el botón de reservar.
Con el plan Plus 149 € escoge servicio, día y hora entre los huecos que existen de verdad, deja nombre y teléfono y confirma. Si lo tienes activado, paga en ese momento. Todo el trayecto son tres pantallas y menos de un minuto.
Si el negocio lo pide, en el flujo se le puede ofrecer un extra: el corte de uñas junto al baño, por ejemplo. Eso viene con Pro 199 €.
Petición de cita o agenda de verdad
No todo el mundo necesita lo mismo, y conviene decirlo claro. En Lite 49 € hay un formulario de petición: el cliente cuenta lo que necesita, tú lo lees y le das hora tú mismo.
Para un cerrajero o una empresa de mudanzas eso suele ser lo correcto, porque el trabajo hay que valorarlo antes. Para una peluquería, en cambio, la agenda con horas reales quita decenas de llamadas al mes. Si dudas, empieza por el formulario y sube cuando te canses de devolver llamadas.
Qué pasa después de la reserva
El cliente recibe su confirmación y tú ves la cita en tu panel al instante. Con créditos de SMS puedes mandar además un recordatorio el día antes, que es lo que más reduce los olvidos.
Hay un enlace ICS de salida para llevarte las citas al calendario del móvil en modo lectura; no es una sincronización en dos sentidos y no queremos que lo parezca. Con Pro el cliente puede anular o mover su cita él solo desde un enlace personal, sin escribirte.
Cómo lo ve tu equipo
Cada persona entra con su cuenta y su doble factor, en cualquier plan. Ve lo que tiene asignado y nada más si no quieres.
Con Pro 199 € hay una agenda interna con recursos: personas, salas y equipos. Se arrastra y se suelta para mover una cita, y una sala reservada deja de ofrecerse sola. En una clínica de fisioterapia con tres camillas, esa es la diferencia entre una agenda que cuadra y una libreta con tachones.
Una agenda tiene que estar levantada un domingo
De poco sirve la reserva si la web se cae la noche que más gente busca. Por eso el hosting gestionado entra en todos los planes: servidores, vigilancia y actualizaciones son nuestro trabajo.
El certificado HTTPS se emite y se renueva solo, y el candado importa cuando alguien deja su teléfono en un formulario. Cada noche hay copia de seguridad y cada noche se comprueba automáticamente que se puede volver a leer. Tú no instalas nada ni vigilas versiones.