Lo que ya has escrito sirve. Se lee de tu web actual y se reaprovecha: servicios, textos, horario y preguntas frecuentes entran en la nueva y tú solo repasas y corriges. El dominio se queda contigo.
Seis señales de que necesitas una web nueva
Uno: hay que hacer zoom para leerla en el móvil. Dos: tarda tanto que la gente se va antes. Tres: no hay precios. Cuatro: la única forma de contactar es un teléfono en horario de oficina.
Cinco: la última noticia del blog es de hace tres años. Seis: para cambiar una palabra tienes que escribir a alguien que ya no responde. Con dos de estas seis, el cambio ya se paga solo.
Cómo se hace la nueva a partir de la vieja
Pegas la dirección de tu web actual. De ahí salen tus servicios, tus textos, tu horario y tus preguntas frecuentes, y con eso se escribe la nueva: páginas, menú de servicios con precios y formulario para pedir cita.
Luego repasas. Cada texto tiene un lápiz al lado: haces clic, corriges lo que no encaja y sigues. La mayoría publica el mismo día, porque revisar lo que ya conoces va mucho más rápido que redactarlo de cero.
Lo que conservas al cambiar
El dominio, para empezar. Sigue a tu nombre y solo cambian las líneas de DNS, que te indicamos reconociendo a tu proveedor. Tu correo no se toca.
El contenido también se conserva, y eso importa para Google: los textos que ya te posicionaban siguen ahí, en páginas más rápidas y adaptadas al móvil. Un jardinero que llevaba años con la misma descripción de "poda de altura" no pierde ese trabajo, lo hereda.
Desde el primer día con hosting gestionado
La web nueva nace ya alojada. El hosting gestionado va en todos los planes: servidores, vigilancia, actualizaciones y seguridad son nuestro trabajo, no una tarea que se te acumula.
El certificado HTTPS se emite y se renueva solo, así que el candado aparece desde el minuto uno. Cada noche se hace copia de seguridad y se verifica automáticamente que se puede volver a leer. No hay extensiones que se rompan ni versiones que apuntar.
Cuándo tu web actual no hay que tirarla
Si la que tienes carga rápido, se ve bien en el móvil, muestra precios y te trae encargos, no la cambies. Lo honesto es decirlo: hay webs de hace años que siguen cumpliendo.
A veces lo único que falta es poder coger hora sin llamar. Si ese es tu caso, mira primero si el problema es la web entera o solo ese hueco. Cambiar por cambiar cuesta tiempo, y el tiempo es lo que menos te sobra.