El dinero no pasa por nosotros. Se conecta tu propia cuenta de Stripe, a nombre de tu empresa, y los cobros entran ahí directamente. Nosotros no cogemos comisión por tus reservas ni nos ponemos en medio del pago.
Pagar en el momento de reservar
Con Plus 149 € el cliente elige servicio, día y hora, y si lo tienes activado paga ahí mismo. Acepta tarjeta y los métodos de pago habituales en tu mercado.
Puedes cobrar el importe completo o solo una señal. Una empresa de mudanzas que pide señal filtra a quien reserva sin decidirse; una peluquería que cobra por adelantado el color largo se quita el problema de la silla vacía un sábado.
El dinero entra en tu cuenta, no en la nuestra
La conexión es con tu propia cuenta de Stripe. Los cobros llegan a tu cuenta bancaria en los plazos que tengas configurados allí, igual que si vendieras por cualquier otro canal.
Nosotros no somos intermediarios de pago. No hay porcentaje por cita ni retención de tus fondos. Tu contabilidad ve un cobro de tu empresa, no un ingreso reenviado por un tercero.
Presupuestos que se aceptan y se pagan
Con Pro 199 € puedes mandar presupuestos con líneas de coste detalladas. El cliente los abre en una página pública, los lee, los acepta y puede pagar en ese mismo momento.
Para un cristalero o una empresa de reformas eso cambia la semana entera: el trabajo se cierra cuando el cliente está decidido, no tres correos después. Y queda por escrito qué se aceptó, línea por línea.
Ese mismo plan permite ofrecer extras dentro del flujo de reserva, que es la manera menos molesta de subir el importe medio.
Si hay dinero de por medio, el alojamiento importa
Nadie deja los datos de su tarjeta en una web que avisa de que no es segura. El hosting gestionado incluye el certificado HTTPS, que se emite y se renueva solo, así que el candado está siempre puesto.
Detrás van los servidores, la vigilancia, las actualizaciones y la seguridad, que son trabajo nuestro. Cada noche se hace copia de seguridad y cada noche se comprueba automáticamente que se puede volver a leer. Tú no instalas ninguna pasarela ni mantienes ningún módulo de pago.
Cuándo no conviene cobrar por adelantado
Si tu clientela es de barrio y de toda la vida, pedir la tarjeta puede sonar a desconfianza y hacerte perder reservas. En ese caso deja el pago en el mostrador y quédate con la cita en línea.
Tampoco tiene sentido cuando el precio final depende de lo que te encuentres al llegar. Ahí es mejor presupuesto primero y cobro después. Cobrar antes resuelve las ausencias, pero no todos los negocios tienen ese problema.