La pregunta que casi nadie hace es la otra: barata comparada con qué. El precio real de una web es lo que pagas menos lo que te trae. Si un domingo a las nueve de la noche no puede recoger una petición de cita, ese segundo número es cero, y hasta la cuota más pequeña resulta cara.
Querer una web barata es de sentido común
Si llevas una empresa de limpieza o una peluquería, sabes de memoria lo que deja cada servicio. Un gasto fijo tiene que justificarse solo, y una web no huele a facturación.
El problema no es querer pagar poco, es cómo se mide. Se comparan cuotas y se elige la más baja, como si las dos webs hicieran lo mismo: una recoge peticiones mientras duermes y la otra es un folleto. Calcula mejor cuántos trabajos tiene que traerte al mes para pagarse sola. En casi todos los oficios, uno o dos.
Lo que no aparece en la factura
Una plantilla gratuita no es gratis. Te cuesta el fin de semana en que la montas, las noches en que algo deja de funcionar y el favor que acabas pidiendo a alguien de la familia. Tu tiempo es el recurso más caro del negocio y nunca se factura.
Después está el coste invisible: quien abrió tu web desde el móvil, no encontró precios ni forma de pedir hora y volvió a Google. No te va a escribir para contártelo.
Qué incluye Lite, nuestro plan más barato
Lite no es una versión de prueba disfrazada. Trae tus páginas, el horario de apertura, las preguntas frecuentes, el blog, las reseñas, el alta al boletín y un formulario limpio para pedir cita.
Dentro van también el dominio propio, las cuentas del equipo con doble factor y la política de privacidad generada sola. El soporte por correo lo tienen todos los planes.
Si luego quieres catálogo de servicios con precios, ahí está Start 99 €. Si quieres que el cliente elija servicio, día y hora, Plus 149 €.
El hosting gestionado va incluido, también en el plan barato
El hosting gestionado no es un adjetivo de folleto, es un reparto de tareas: servidores, vigilancia y mantenimiento son nuestros, y tú no compras nada ni instalas nada.
El certificado HTTPS se emite y se renueva solo, así que el candado de la barra de direcciones está siempre puesto. Las copias son nocturnas y cada noche se comprueba de forma automática que se pueden volver a leer, porque una copia que no se lee no es una copia.
El dominio va a tu nombre y te enseñamos las líneas de DNS exactas de tu proveedor.
A veces lo barato es justo lo que necesitas
Si trabajas solo, tienes la agenda llena por el boca a boca y solo quieres una dirección seria que enseñar, con Lite vas servido. No te vamos a empujar a un plan con campañas y agenda interna que no vas a abrir nunca.
Cámbiate el día que lo notes: cuando pases media hora diaria al teléfono dando horas, o cuando empieces a perder llamadas fuera del horario.