Página web barata: ¿barata comparada con qué?

Una página web barata es la que cuesta poco cada mes y no te pide más trabajo: ni servidor que administrar, ni actualizaciones que perseguir, ni facturas sorpresa. Nuestro plan más pequeño se llama Lite, cuesta 49 € al mes e incluye la web publicada, el hosting gestionado, el certificado HTTPS y tu propio dominio.

14 días de prueba, sin tarjeta, con soporte por correo incluido.

La pregunta que casi nadie hace es la otra: barata comparada con qué. El precio real de una web es lo que pagas menos lo que te trae. Si un domingo a las nueve de la noche no puede recoger una petición de cita, ese segundo número es cero, y hasta la cuota más pequeña resulta cara.

Querer una web barata es de sentido común

Si llevas una empresa de limpieza o una peluquería, sabes de memoria lo que deja cada servicio. Un gasto fijo tiene que justificarse solo, y una web no huele a facturación.

El problema no es querer pagar poco, es cómo se mide. Se comparan cuotas y se elige la más baja, como si las dos webs hicieran lo mismo: una recoge peticiones mientras duermes y la otra es un folleto. Calcula mejor cuántos trabajos tiene que traerte al mes para pagarse sola. En casi todos los oficios, uno o dos.

Lo que no aparece en la factura

Una plantilla gratuita no es gratis. Te cuesta el fin de semana en que la montas, las noches en que algo deja de funcionar y el favor que acabas pidiendo a alguien de la familia. Tu tiempo es el recurso más caro del negocio y nunca se factura.

Después está el coste invisible: quien abrió tu web desde el móvil, no encontró precios ni forma de pedir hora y volvió a Google. No te va a escribir para contártelo.

Qué incluye Lite, nuestro plan más barato

Lite no es una versión de prueba disfrazada. Trae tus páginas, el horario de apertura, las preguntas frecuentes, el blog, las reseñas, el alta al boletín y un formulario limpio para pedir cita.

Dentro van también el dominio propio, las cuentas del equipo con doble factor y la política de privacidad generada sola. El soporte por correo lo tienen todos los planes.

Si luego quieres catálogo de servicios con precios, ahí está Start 99 €. Si quieres que el cliente elija servicio, día y hora, Plus 149 €.

El hosting gestionado va incluido, también en el plan barato

El hosting gestionado no es un adjetivo de folleto, es un reparto de tareas: servidores, vigilancia y mantenimiento son nuestros, y tú no compras nada ni instalas nada.

El certificado HTTPS se emite y se renueva solo, así que el candado de la barra de direcciones está siempre puesto. Las copias son nocturnas y cada noche se comprueba de forma automática que se pueden volver a leer, porque una copia que no se lee no es una copia.

El dominio va a tu nombre y te enseñamos las líneas de DNS exactas de tu proveedor.

A veces lo barato es justo lo que necesitas

Si trabajas solo, tienes la agenda llena por el boca a boca y solo quieres una dirección seria que enseñar, con Lite vas servido. No te vamos a empujar a un plan con campañas y agenda interna que no vas a abrir nunca.

Cámbiate el día que lo notes: cuando pases media hora diaria al teléfono dando horas, o cuando empieces a perder llamadas fuera del horario.

Barato de cuota o barato de verdad

Dos webs con precios parecidos pueden dejarte resultados muy distintos.

La vía barata Con Atlas Holly
Cuota mensual La vía barataMuy baja o ninguna Con Atlas HollyDesde 49 € al mes
Quién actualiza La vía barataTú, cuando algo falla Con Atlas HollyNosotros, en segundo plano
Peticiones a las 22:00 La vía barataBuzón de voz Con Atlas HollyFormulario o agenda
Copias de seguridad La vía barataSi te acuerdas Con Atlas HollyNocturnas y verificadas
Tu tiempo La vía barataNoches y domingos Con Atlas HollyUn lápiz, dos minutos

El precio de una web es lo que pagas menos lo que te devuelve; solo cambia el segundo número.

Preguntas frecuentes sobre webs baratas

Lite, 49 € al mes. Incluye web, hosting gestionado, HTTPS, dominio propio, copias nocturnas y soporte por correo. Pagando al año se descuenta un 20 %. Los precios son sin IVA.

Se nota si va lenta, si no se ve bien en el móvil o si esconde los precios. Nada de eso depende de la cuota: todos los planes salen rápidos y con las imágenes optimizadas.

No. El hosting gestionado y el certificado están dentro de la cuota. El dominio queda a tu nombre; si ya tienes uno, lo apuntas aquí y sigue siendo tuyo.

No hay permanencia. Te llevas tu dominio y exportas tus textos y tus contactos. La web deja de publicarse, pero nada tuyo se queda retenido.

Sí. Se cambia de plan hacia arriba o hacia abajo cuando quieras, sin rehacer nada. Lo que ya escribiste se queda donde está.

Catorce días, sin tarjeta. Describes tu negocio en un par de frases o pegas la dirección de tu web actual, la ves montada y decides.

Empieza por lo barato

Describe tu negocio en dos frases y mira cómo queda tu web antes de pagar.

Probarlo gratis

14 días de prueba, sin tarjeta, con soporte por correo incluido.