El número que casi nadie calcula es el otro lado: lo que la web devuelve. Sin ese dato no se puede decir si algo es caro. Una web que no recoge ni una cita es cara aunque no cueste nada.
Por qué nadie te da un precio por teléfono
Porque "una página web" puede ser cinco cosas distintas. Un folleto de tres pantallas, un catálogo de servicios con tarifas, una web que reserva horas, una tienda o un portal a medida.
Si pides presupuesto sin decir cuál de las cinco quieres, te van a dar un abanico enorme y no te va a servir. Empieza por definir la tarea: qué tiene que hacer la web cuando tú no estás delante.
Los cuatro caminos y lo que piden
La plantilla gratuita no pide dinero, pide tiempo: un fin de semana para montarla y varias noches al año para arreglarla. Un profesional autónomo cuesta bastante menos que un estudio y suele desaparecer cuando pasa a otro proyecto.
Una agencia entrega mejor acabado y cobra el proyecto y, casi siempre, un mantenimiento anual. La cuota mensual reparte todo eso en un recibo pequeño y previsible. Ninguno es tramposo; lo tramposo es comparar solo el primer pago.
Dónde se esconden los costes
En cuatro sitios que rara vez salen en el presupuesto: el dominio, el alojamiento, el certificado y el mantenimiento. Suman poco cada uno y bastante entre todos.
Y luego está el más caro de todos, tu tiempo. Las horas que pasas peleándote con una actualización son horas que no estás cobrando. Un electricista que dedica un sábado a su web ha renunciado a un sábado de urgencias, y eso no aparece en ninguna hoja de cálculo.
Nuestro modelo: una cuota con el hosting gestionado dentro
Aquí no hay coste de entrada ni factura de mantenimiento. Lite 49 € trae la web, el dominio y el hosting gestionado; Start 99 € añade catálogo de servicios con precios; Plus 149 € añade reserva con elección de hora, cobro en línea y estadísticas; Pro 199 € añade agenda interna con recursos y presupuestos.
El hosting gestionado significa que servidores, actualizaciones y seguridad son nuestros, que el certificado HTTPS se renueva solo y que cada noche se comprueba que la copia de seguridad se puede volver a leer.
Con pago anual, un 20 % menos. Los precios se indican sin IVA.
Cuándo el plan más barato ya te vale
Si eres una sola persona, vives del boca a boca y solo necesitas una dirección seria con tus servicios y tu teléfono, Lite es suficiente. Decirte lo contrario sería venderte algo que no vas a abrir.
La señal para subir es concreta: cuando empieces a devolver llamadas todas las tardes, o cuando pierdas encargos porque nadie coge el teléfono a las diez de la noche. Ahí la reserva se paga sola con uno o dos trabajos al mes.