Página web para carpinteros con el precio por horas y el precio cerrado uno al lado del otro
Un día es una puerta que roza y al siguiente es un vestidor a medida con seis metros de frente. Es el mismo oficio y no se parecen en nada, ni en el tiempo, ni en el material, ni en la manera de cobrarlos.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.
Un día de taller, de hora en hora
El trabajo de madera casi nunca es el problema. El problema es lo que llega al móvil mientras tienes las manos ocupadas.
Siete y media, antes de abrir el taller
Miras el móvil con el café. Hay tres mensajes: una puerta que no cierra, un mueble de baño a medida y alguien que pregunta cuánto cobras la hora.
El primero son dos horas y no merece un presupuesto escrito. El segundo son tres semanas y no puede ir sin él. El tercero se va a marchar si tardas, porque está preguntando a cinco a la vez.
Cinco de la tarde, con la fresadora parada
Alguien llama para preguntar el precio de la hora. Se lo dices y se hace un silencio corto. Entonces empieza la parte cansada: explicar que ahí dentro va el desplazamiento, la máquina, el consumible y treinta años sabiendo dónde va el tornillo.
La conversación dura diez minutos y la mitad de las veces no acaba en nada. Mañana la vuelves a tener con otro.
Nueve y veinte de la noche, un mensaje nuevo
Entra una petición de armario empotrado justo cuando estás cenando. Si contestas ahora, con el móvil grasiento, escribes cuatro palabras a medias. Si contestas mañana a las siete, ya ha escrito a otros dos.
Es la peor hora posible para recibir encargos y es, casualmente, la hora a la que la gente decide reformar su casa.
Tres cosas que ordenan la cartera de trabajo
Lo pequeño y lo grande dejan de mezclarse, y eso se nota sobre todo en el teléfono.
La tarifa por horas y el precio cerrado, en la misma página
Los trabajos cortos llevan tarifa por horas con un mínimo escrito. Lo que va a medida lleva presupuesto. Y algunos, como colocar una puerta de paso, aguantan perfectamente un precio cerrado por unidad.
El que entra se coloca solo en uno de los tres cajones y llama sabiendo cuál le toca. Esa llamada ya no empieza preguntando cuánto.
El mueble a medida, desglosado por piezas
Tablero, canteado, herrajes, montaje, transporte y horas de taller, cada cosa en su renglón. Quien pide un vestidor entiende de golpe por qué cuesta lo que cuesta, y puede decidir quitar los cajones interiores en vez de tirar el proyecto entero.
Aprueba en una página suya y queda registrado. Si luego lo quiere en roble, cambias una línea y lo vuelve a aprobar.
Las peticiones de las diez de la noche, recogidas
El formulario pide medidas aproximadas, para qué habitación es, si hay plano o foto, qué madera le gusta y para cuándo lo quiere, con texto libre al final porque cada uno explica su casa a su manera.
A la mañana siguiente lo abres con el café y ya sabes si es un encargo de dos horas o de tres semanas, sin haber hablado todavía con nadie.
Una lista posible para un taller de carpintería
Cambia los nombres por los tuyos. Lo que muestra la lista es cómo convive el trabajo de una tarde con el proyecto de tres semanas sin que se confundan.
Conviene separar la carpintería a medida de los arreglos pequeños, porque son dos clientes distintos que buscan cosas distintas.
Lo que pregunta un carpintero antes de contratar nada
Hay cuatro planes y el precio se mueve entre 49 € y 199 € al mes sin IVA. En cualquiera tienes la web sobre tu dominio, SSL, alojamiento, copias nocturnas y soporte. El envío de SMS se paga con saldo aparte.
No estás obligado, pero es lo que más llamadas te ahorra. Ponlo con lo que incluye escrito justo al lado, desplazamiento y maquinaria dentro, y deja de ser una cifra suelta que suena cara sin contexto ninguno.
Las páginas se cambian pinchando un lápiz encima del texto, sin entrar en ningún panel raro. Si sabes escribir un mensaje, sabes subir tu tarifa un martes por la tarde entre corte y corte.
Es lo normal en tu oficio. Lo corto se cierra por teléfono con tarifa por horas o precio por unidad, y lo grande va por escrito y aprobado. En la web se ve la diferencia antes de que descuelgues el teléfono.
Empiezas describiendo el taller en unas líneas y de ahí salen las páginas, con tus trabajos y tus tarifas. Las redes siguen valiendo para el día a día; la web es la que aparece cuando alguien busca carpintero en tu ciudad.
Cada encargo puede tener su ficha con fotos y dos líneas: qué madera, qué medidas, cuánto llevó. En carpintería a medida eso es lo que convence, porque nadie encarga un vestidor sin haber visto otro antes.
Más sectores
- Tejadores y cubiertasLa inspección del tejado como puerta de entrada.
- Alicatadores y reformas de bañoPrecio por paquete según el tamaño del baño.
- Acristalamiento de balconesPrimero la medición, luego un presupuesto que aguanta juntas.
- Movimiento de tierras y excavacionesVisita reservable, horas de máquina en el presupuesto.
- CerrajerosPrecio de desplazamiento y horario arriba del todo.
- Instaladores de placas solaresEl estudio del tejado como primer paso reservable.
- Todos los sectores
Levanta la web de tu carpintería
Explica qué haces en el taller y qué haces en casa del cliente, o pásanos la web que ya tienes. Queda montada una primera versión con tarifa por horas, precio cerrado y formulario de petición, y la retocas sobre la marcha.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.