Página web para instaladores de placas solares que empieza por el estudio de cubierta

Todas las llamadas empiezan igual: cuánto me cuesta y en cuánto lo recupero. Y las dos respuestas dependen de una cubierta que todavía no has visto, de la orientación, de la sombra que hace el edificio de enfrente a las cinco y de lo que gasta esa casa de verdad.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Tres escenas de un mes de autoconsumo

Ponles hora y se reconocen solas. Son las tres cosas que más tiempo te quitan y ninguna tiene que ver con montar módulos.

Lunes, nueve y diez, la llamada del retorno

Quiere una cifra ya, y la quiere sin que nadie se suba a su tejado. Ha leído que el autoconsumo se amortiza, ha visto una oferta cerrada por internet y quiere saber si tú das lo mismo por menos.

Tú sabes que sin ver la inclinación, el estado de la teja, el cuadro eléctrico y una factura de luz de doce meses, cualquier número que digas es una mentira que se descubre en la visita. Pero colgar sin dar nada es perder la venta ahí mismo.

Miércoles, dos de la tarde, la ayuda de la comunidad autónoma

El cliente ha oído en la radio que hay subvención y da por hecho que se la vas a tramitar tú. Las convocatorias no son iguales en todas las comunidades autónomas, cambian de un año para otro y algunas exigen presentar la solicitud antes de empezar la instalación.

Explicar eso por teléfono son quince minutos cada vez, y siempre acaba en la misma pregunta: entonces, ¿me lo descuentas de la factura o no?

Jueves, seis y media, el presupuesto de hace tres semanas

Está sin contestar. No sabes si lo abrió, si se lo enseñó a su cuñado, si le pareció caro o si simplemente se le olvidó entre el trabajo y los niños.

Llamar otra vez parece insistir demasiado, no llamar es dejarlo morir. Y así hay ocho presupuestos abiertos, que son ocho instalaciones que no están en el calendario del mes que viene.

Cuatro piezas para vender autoconsumo sin dar cifras al aire

Todo lo demás del sistema sigue ahí. Esto es lo que ordena el camino desde la llamada hasta la firma.

El estudio de cubierta como primer paso

En vez de pelear por dar un número por teléfono, la web ofrece algo concreto: un estudio de la cubierta y del consumo. El formulario de texto libre pide la dirección, el tipo de tejado, si es vivienda o nave y qué gasto de luz tiene al mes.

Con eso ya sabes si el trabajo encaja antes de moverte, y el cliente siente que ha avanzado, que es lo que le hace esperar en lugar de seguir llamando a otros.

El presupuesto lleva el cálculo dentro

Módulos, inversor, estructura, cableado, protecciones, montaje, legalización y tramitación: cada cosa en su línea, con su cantidad. El cliente puede comparar tu oferta con otra sin adivinar qué inversor lleva cada una.

Lo aprueba en su propia página, con fecha y sin papeles, y si pides una entrada para reservar material se paga en línea contra tu propia cuenta de Stripe.

Un fichero que aguanta decisiones lentas

Entre la primera llamada y la firma pasan meses, y en ese tiempo el cliente habla con su banco, con su vecino y con dos instaladores más. El fichero guarda quién es, qué cubierta tiene, qué se le ofreció y cuándo.

Cuando vuelve a escribir en marzo preguntando si sigue en pie aquello, no tienes que buscar en el correo: está todo junto, con el presupuesto anterior al lado.

Saber qué busca la gente antes de escribirte

Las estadísticas de visitas funcionan sin banner de cookies y sin recoger datos personales, y te dicen qué páginas se leen y con qué palabras te encuentran.

Si la mitad entra buscando baterías y tu página de baterías es un párrafo, ya sabes qué escribir el domingo. Si entran buscando la ayuda de tu comunidad autónoma, esa página merece estar bien explicada.

Tu catálogo de autoconsumo, servicio por servicio

Los importes son cosa tuya. Lo que se muestra es el tipo de precio que le va a cada trabajo, para que nada quede cerrado antes de ver la cubierta.

Servicio Tipo de precio
Estudio de cubierta, sombras y consumo Se descuenta si se hace la instalación Precio cerrado
Autoconsumo en vivienda unifamiliar Según cubierta, orientación y consumo Presupuesto
Autoconsumo en nave o local comercial Presupuesto
Batería de almacenamiento Se puede añadir a una instalación existente Presupuesto
Legalización y trámite con la distribuidora Boletín y documentación incluidos Presupuesto
Ampliación de una instalación ya montada Presupuesto
Revisión anual y limpieza de módulos Precio cerrado

Las categorías pueden separar vivienda, empresa y mantenimiento, cada una con su página, su lenguaje y sus propios tipos de precio.

Preguntas de instaladores que están montando su web

Claro. Cada servicio elige su tipo de precio, y el autoconsumo puede quedarse en presupuesto mientras el estudio de cubierta lleva importe cerrado. Así la web da algo concreto que reservar sin comprometerte con un número antes de ver el tejado.

Sí, si describes el mecanismo y no las cantidades. Las ayudas dependen de cada comunidad autónoma y de la convocatoria abierta en ese momento: quién puede pedirla, que suele hacer falta solicitarla antes de empezar y que la instalación la firme un instalador habilitado. Nada de importes.

Cada presupuesto tiene un estado visible: enviado, aprobado o caducado. No necesitas repasar la carpeta de enviados para saber cuáles siguen pendientes ni a quién conviene llamar antes de que se enfríe del todo.

El fichero de clientes guarda la instalación original con su presupuesto, así que cuando vuelven dos años más tarde ya sabes qué inversor lleva esa casa y qué cubierta tiene, sin volver a preguntar lo que ya contaron una vez.

Se importa entera y de ahí salen los textos y las fotos de instalaciones que ya tienes. El asistente completa lo que falte, escribe las páginas de servicio que no existían, y tú lo corriges pinchando en los lápices sobre la web.

Entre 49 € y 199 € mensuales, IVA aparte. Cada plan trae la web en tu dominio, SSL, alojamiento, copias nocturnas y soporte. Los cobros en línea van por tu cuenta de Stripe y el dinero llega a tu banco, no al nuestro.

Levanta la web de tu empresa de autoconsumo

Explica en unas frases qué instalas, en qué zona y con qué marcas trabajas, o apunta a la web que ya tienes, y el asistente prepara una primera versión con el estudio de cubierta reservable y tus servicios. Después la ajustas tú sobre la propia página.

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La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.