Página web para pintores donde el presupuesto va por estancia y las fotos venden solas

En invierno pintas interiores y en verano fachadas, y dos veces al año el calendario da un volantazo que tú no decides. Tu trabajo se vende mirándolo, pero las fotos de la última casa siguen en el carrete del móvil, entre capturas de pantalla y fotos del perro.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Un año de pintura en tres escenas

Todo lo que sigue pasa con la brocha en la mano. El oficio no falla nunca; lo que falla es lo que ocurre antes y después de subir a la escalera.

Marzo llega y el teléfono cambia de tema

En febrero todo eran pisos vacíos y salones. La primera semana de buen tiempo empiezan a llamar por fachadas, comunidades y barandillas, y son encargos con otro tamaño, otro andamio y otro plazo.

El problema no es el cambio, es la cresta: seis peticiones de fachada en diez días cuando tienes agenda para dos. Las otras cuatro se enfadan o se van sin decir nada.

Se mide de día y se calcula de noche

Mides el salón, el pasillo y los tres dormitorios, apuntas metros en una libreta llena de otras casas y por la noche traduces esos números a un precio. Se te va una hora larga por vivienda.

Y quien lo pide no siempre lo firma, así que hay semanas en las que has trabajado tres noches enteras para dos síes.

La mejor casa que has pintado no la ha visto nadie

Aquel dúplex con las paredes en dos tonos quedó impecable. Le hiciste ocho fotos con buena luz al terminar y ahí siguen guardadas, al lado de la foto de la factura de la pintura.

Quien te busca por internet encuentra un número de teléfono y poco más. Y pintar es de los pocos oficios donde una imagen convence antes que cualquier explicación.

Cuatro cosas para un oficio con dos temporadas

Lo que sigue está pensado para que el trabajo se vea y para que medir deje de comerte las noches.

Un presupuesto que se lee estancia por estancia

Cada habitación en su línea, con sus metros, sus manos de pintura y su importe: salón, pasillo, dormitorio pequeño, techos aparte si van aparte. El cliente ve dónde está el dinero y puede quitar el cuarto de invitados sin que haya que rehacer nada.

Lo aprueba en una página suya, con fecha registrada, y ahí se acaba la discusión sobre qué se había dicho por teléfono.

Interior por metro cuadrado, fachada bajo estudio

El listado dice de qué manera se cobra cada cosa: el interior por metro cuadrado, el papel pintado con un precio desde por estancia, la fachada solo después de verla. Quien entra entiende en un vistazo cómo funcionas.

Y como aquí mandan las estaciones, en noviembre pones arriba el interior y en abril la fachada, cambiándolo tú en un minuto.

La casa que pintaste hace tres años, encontrada en diez segundos

Cada cliente queda con su ficha: dirección, qué se pintó, qué tonos se usaron, qué se aceptó y qué no. Cuando llaman porque ahora quieren la cocina, sabes de qué casa hablan sin bucear en el correo.

Y en el hueco flojo de febrero sabes a quién llamar, porque la lista de los que ya te conocen es la única que contesta rápido.

Saber qué se mira sin pedirle permiso a nadie

Las visitas se miden sin banner de cookies, así que quien entra no tiene que aceptar nada antes de ver tu trabajo. Tú ves qué páginas se leen, cuánto rato y con qué búsquedas llega la gente.

Si en abril la galería de fachadas se lee más que la de interiores, ya sabes qué toca subir a la portada esa misma tarde.

Así puede quedar tu lista de trabajos

Tú eliges los nombres y las cifras. Lo que enseña esta lista es cómo encajar un oficio que se cobra unas veces por superficie y otras solo después de mirar.

Servicio Tipo de precio
Pintura de interior, paredes y techos Techos con precio propio Por metro cuadrado
Pintura de fachada Medios de elevación aparte Presupuesto
Papel pintado Por estancia Desde
Alisado de paredes y gotelé Por metro cuadrado
Barnizado y esmaltado de carpintería Por hueco Desde
Visita de medición Se descuenta al contratar Precio cerrado

Interior, exterior y trabajos decorativos pueden ir en categorías separadas y cambiar de orden cuando cambia la temporada.

Preguntas de pintores antes de decidirse

Cuatro planes, entre 49 € y 199 € mensuales sin IVA. Dentro va siempre la web sobre tu propio dominio, el SSL, el alojamiento, la copia nocturna y el soporte. Mandar SMS es un extra que se compra por adelantado.

Se suben desde el propio móvil a la galería, y cada trabajo puede tener su ficha con el antes y el después. No hace falta ordenador ni pasar por nadie para colgar las cuatro fotos de esta tarde.

En tu oficio es lo más útil que puedes hacer. El orden de los servicios y el texto de arriba los cambias tú pinchando los lápices, y en marzo la fachada pasa a estar la primera sin llamar a nadie.

El precio por metro cuadrado vive en el listado y el total sale del presupuesto, después de medir. Así quien compara tiene una referencia y tú no te atas a una cifra antes de ver el estado real de las paredes.

Quitas esa línea y mandas la versión nueva. Como cada estancia va suelta, el resto no se toca y él vuelve a aprobar en la misma página donde ya estaba mirando.

Cambian según la comunidad autónoma, así que no conviene prometer ninguna en una página que lee todo el país. Lo que sí ayuda es facturar con la mano de obra separada del material y cobrar por transferencia, porque eso es lo que le van a pedir a tu cliente.

Empieza la web de tu empresa de pintura

Cuenta qué pintas, en qué zona y con qué acabados trabajas, o pásanos la dirección de tu web actual. Sale una primera versión con servicios, medición y presupuesto por estancia, y tú le cambias lo que no te encaje.

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