Página web para jardinería y paisajismo con la visita como primer paso

En marzo entra el trabajo de todo el año y en noviembre no suena el teléfono, y ninguna de las dos cosas se arregla trabajando más horas. Encima no hay manera de dar un precio sin pisar la parcela y ver el desnivel, el acceso y lo que hay plantado.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

El año, contado como es

Tres tramos que se repiten cada temporada, y siempre en el mismo orden.

Marzo llega de golpe

El primer fin de semana de sol se llena el buzón. Doce mensajes en tres días, todos con prisa, todos preguntando si podéis pasar esta misma semana. Vosotros estáis con la cuadrilla en una obra que empezó en febrero, y las respuestas se escriben a las diez de la noche, cuando la mitad de esa gente ya ha llamado a otro.

Desde el móvil no se ve el desnivel

Mandan una foto del jardín y quieren un precio. En esa foto no se ve por dónde entra la máquina, ni que el terreno cae dos metros hacia el fondo, ni que debajo hay una losa de arcilla. Vas a verlo y en media hora sabes lo que no se sabía en tres correos. El problema es que esa media hora lleva cuarenta minutos de furgoneta pegados.

Noviembre es lo que no vendiste en junio

El mantenimiento es lo único que reparte el trabajo a lo largo del año: podas, riego, siegas, la limpieza de otoño. Se firma cuando el cliente está contento, que es el día en que se termina la obra, y ese día estáis recogiendo herramienta y a nadie le apetece sacar el tema. En noviembre ya no queda a quién llamar.

Cuatro cosas para el jardín y para la temporada

El sistema hace más, pero esto es lo que cambia una empresa de jardinería.

La visita se pide con lo que hace falta saber

El formulario pregunta metros aproximados, población, si entra una máquina por el acceso y qué se quiere hacer, con un hueco de texto libre para lo que no cabe en un campo. Con eso decides a qué parcela merece la pena ir esta semana.

Los cuarenta minutos de furgoneta se gastan donde hay obra, y no en confirmar que la finca no tiene entrada.

El presupuesto, por partidas y aprobado desde el móvil

Movimiento de tierras, drenaje, césped, riego automático, plantación. Cada partida con su importe y su explicación. El cliente lo abre en su propia página y lo aprueba ahí, sin imprimir nada, y queda escrito qué entraba y qué no.

Esa es exactamente la conversación que aparece en agosto cuando el jardín ya está hecho.

El mantenimiento, escrito y a la vista todo el año

En la lista de servicios el contrato de mantenimiento aparece con precio cerrado por temporada, al lado de las obras que van con presupuesto. Deja de ser algo que hay que acordarse de proponer y pasa a ser algo que el cliente lee mientras mira el resto.

Es lo que hace que noviembre tenga trabajo dentro.

Quién es cliente tuyo, y desde cuándo

Cada solicitud y cada presupuesto quedan en el registro de clientes. En enero puedes mirar quién hizo obra el año pasado y todavía no tiene mantenimiento contratado, que es justo la lista de gente a la que llamar cuando no hay nada más que hacer.

Una lista de servicios posible para el jardín

Los nombres y los importes son tuyos. Lo que se ve aquí es qué tipo de precio aguanta cada trabajo.

Servicio Tipo de precio
Visita a la parcela Se descuenta si hay obra Precio cerrado
Proyecto de jardín Presupuesto
Césped y riego automático Según metros y desnivel Presupuesto
Pavimentos y muros Presupuesto
Poda de altura Precio por hora
Mantenimiento de temporada Con visitas fijas acordadas Precio cerrado
Limpieza de otoño Precio desde

El listado se puede repartir en bloques, por ejemplo obra, plantación y mantenimiento, cada uno con sus importes.

Preguntas que hacen los jardineros antes de dar el paso

Sí, y con los datos que tú elijas dentro. Metros, población, acceso, qué se quiere hacer y cuándo. Con eso ordenas la semana antes de arrancar la furgoneta y sabes a qué parcela ir primero.

Diciembre y enero son los meses en los que la gente planea el jardín del año siguiente. Si el contrato de mantenimiento está escrito y con precio, es la época en que más se lee y se contrata.

Por eso cada servicio lleva su tipo de precio. La obra queda como presupuesto, la poda como precio por hora y la limpieza de otoño con un desde, sin que ninguna cifra te ate.

Los cambias tú mismo pulsando el lápiz encima del propio precio, en un minuto y desde donde estés. No hace falta avisar a nadie ni esperar a que alguien lo meta por ti.

Sirve de sobra para empezar. Describes la empresa en unas frases y el constructor levanta la primera versión con servicios, fotos y formulario, y a partir de ahí lo vas corrigiendo tú.

De 49 € a 199 € al mes más IVA, según el plan. Dominio propio, SSL, alojamiento, copias cada noche y soporte están en todos ellos. Los SMS son un complemento que se paga por adelantado.

Prepara la web antes de la primavera

Cuenta qué tipo de jardines hacéis y en qué zona trabajáis, o señala lo que ya tenéis publicado, y el constructor monta una primera versión con los servicios, el mantenimiento y la petición de visita. Después lo ajustas tú sobre la propia página.

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