Página web para entrenadores personales con sesiones y bonos de pago anticipado

Tu calendario es el negocio entero: una hora que se cae a las siete de la mañana no se vuelve a vender esa misma tarde. Y los bonos de diez sesiones los llevas contados en las notas del móvil, persona por persona.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Tres agujeros que salen caros

Ninguno se arregla trabajando más horas. Los tres se arreglan escribiendo antes lo que ahora se discute después.

El mensaje de las seis y media

Una hora antes de la sesión llega un mensaje diciendo que hoy no puede. Tú ya estás vestido y camino del centro, y esa hora ya no la ocupa nadie porque nadie más sabía que había quedado libre.

No es mala fe: es que anular por mensaje no le cuesta nada a quien lo escribe mientras no haya un plazo dicho por escrito en algún sitio visible.

Los bonos contados a mano

Cuentas las sesiones que le quedan a cada persona mirando hacia atrás en el calendario, y de vez en cuando alguien dice que le quedaban tres cuando tú tenías apuntadas dos. Esa conversación no la ganas nunca, la resuelvas como la resuelvas.

Un bono comprado y cobrado antes de empezar se descuenta solo, y las dos partes miran el mismo número.

La primera sesión que hay que negociar

Nadie contrata diez sesiones sin haber hecho una. Así que cada persona nueva empieza con un intercambio de mensajes para acordar día, hora y sitio, y ese intercambio se alarga tres días y muchas veces no acaba en nada.

Si esa primera sesión se puede coger directamente en la página, con su precio delante, el intercambio se salta entero.

Cuatro cosas que ordenan el calendario y el cobro

Lo demás también viene, pero esto es lo que separa un negocio que funciona de una libreta con huecos.

Las sesiones se cogen contra tu calendario real

Marcas cuándo trabajas y cuánto dura cada tipo de sesión, y la página solo ofrece lo que encaja ahí dentro. Si el martes tienes tres horas ocupadas, esas tres horas no se pueden reservar por mucho que alguien insista a las once de la noche.

Y una primera sesión puede durar más que las demás sin liarte la semana.

Bonos, códigos y el paquete de bienvenida

Un bono de diez sesiones se vende como paquete, se cobra por adelantado y puede acompañarse de un código de descuento para quien viene recomendado. Los extras se ofrecen en el propio momento de reservar, que es justo cuando la gente decide.

Sirve igual para una campaña de septiembre que para una tarifa de dos personas.

El plazo de anulación, escrito y aplicado

Cada reserva tiene su enlace, y desde ahí la persona mueve o anula su sesión ella misma dentro del plazo que tú hayas fijado. El plazo aparece en la página y en la confirmación, así que queda dicho antes y no discutido después.

La hora que se libera con tiempo todavía se puede vender; la que se libera media hora antes, no.

Saber de un vistazo quién viene esta semana

El registro guarda el contacto, las sesiones reservadas y los bonos comprados por cada persona, de modo que no hace falta reconstruirlo desde el calendario cada vez. Cuando alguien pregunta cuántas le quedan, la respuesta está en un sitio y es la misma para los dos.

Y sigue ahí aunque cambies de teléfono.

Una lista de servicios de ejemplo

Tú decides los importes. Lo que se ve es la estructura: sesiones sueltas con precio cerrado, bonos como paquete y lo que dependa del desplazamiento como precio desde.

Servicio Tipo de precio
Sesión suelta Precio cerrado
Bono de diez sesiones Cobrado antes de la primera Precio cerrado
Primera sesión de valoración Precio cerrado
Sesión para dos personas Se reserva como servicio propio Precio cerrado
Plan de entrenamiento por escrito Precio cerrado
Sesión a domicilio Según la zona Precio desde

Las categorías separan lo presencial de lo que se manda por escrito, y cada grupo lleva sus propias tarifas.

Preguntas que se hacen los entrenadores antes de dar el paso

Sí. El bono se vende como un paquete que se paga al comprarlo, a través de tu propia cuenta de Stripe, y desde ahí se van descontando las sesiones conforme se usan.

Se escribe en la página y se repite en la confirmación, y el enlace de cada reserva deja de permitir cambios cuando pasa el plazo que hayas puesto. Queda dicho antes, no después.

Sí. Cada ubicación puede ser un servicio propio con su duración y su tarifa, y las horas se ofrecen según lo que tengas libre para desplazarte hasta allí.

Sí. Se crean campañas y códigos de descuento con su periodo de validez, y se muestran al reservar sin obligarte a tocar las tarifas del resto del año.

Se monta primero la página nueva, con tus servicios y tu calendario, y solo cuando está lista se apunta el dominio hacia ella. Nadie se queda sin poder reservar mientras tanto.

Va de 49 € a 199 € al mes, IVA no incluido, según el plan. Todos llevan la web en tu dominio, SSL, alojamiento, copias nocturnas y soporte.

Pon el calendario y el cobro en el mismo sitio

Explica qué sesiones vendes y cómo son tus bonos, y en unos minutos tendrás una página con la agenda enganchada y el pago por adelantado configurado. Lo retocas tú cuando quieras.

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La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.