Página web para autoescuelas donde el alumno reserva su práctica sin escribirte
Tus dos recursos de verdad son los profesores y los coches, y solo hay clase cuando los dos coinciden libres a la misma hora. Lo que ocupa tus tardes, sin embargo, no es dar clases: es colocar en el cuadrante los mensajes de treinta alumnos que quieren cambiar la del jueves.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.
La semana de una autoescuela pequeña
Nada de esto sale en el temario. Es el trabajo invisible que sostiene el trabajo de verdad.
Domingo por la noche, colocando la semana entera
Están los mensajes de los alumnos que no pudieron venir, los de los que quieren doblar antes del examen y los de dos que se han apuntado esta semana y todavía no tienen ni una hora asignada. Todo eso hay que casarlo con dos profesores y dos coches.
Lo haces en la mesa de la cocina, con el cuadrante impreso y el móvil al lado, y el lunes a las ocho ya hay alguien que quiere cambiar lo que acabas de cuadrar.
El coche está libre, el profesor no
Sobre el papel queda un hueco el martes a las cinco. Pero ese coche lo lleva el profesor que a las cinco está examinando con otro alumno, y el que sí está disponible tiene el otro vehículo, que está en el taller hasta el jueves.
Esa combinación no se ve en un cuadrante en papel hasta que ya has prometido la hora. Y deshacer una promesa a un alumno que se ha pedido la tarde libre en el trabajo cuesta mucho más que la clase.
El bono que se pagó en marzo
Un alumno compró un paquete de prácticas hace cuatro meses y ahora pregunta cuántas le quedan. La respuesta está en una libreta, en las anotaciones del profesor y en un recibo, y las tres versiones no coinciden.
Al final le das una cifra a ojo para no discutir. Esa cifra dada a ojo, multiplicada por todos los alumnos del año, es dinero que sale de tu bolsillo sin que nadie lo note.
Cuatro cosas que ordenan el cuadrante
Todo gira alrededor de lo mismo: que las horas que se ofrecen existan de verdad y que lo pagado quede escrito.
Profesores y coches, cada uno como un recurso
Das de alta a cada profesor y a cada vehículo, y cada tipo de clase se ata a lo que necesita. Una práctica de permiso B requiere un profesor libre y un coche libre a la vez, y sin las dos cosas la hora no se ofrece.
Cuando un coche entra en el taller, lo marcas no disponible y las horas que dependían de él desaparecen sin que tengas que revisar el cuadrante línea por línea.
El alumno coge su clase de la agenda real
Entra, elige qué tipo de clase quiere y ve solo las horas que existen para él, con la duración que tiene esa clase en tu autoescuela. Una práctica normal y una clase larga antes del examen no ocupan lo mismo y no se ofrecen igual.
Deja de haber una lista de espera informal en el móvil de nadie: si la hora aparece, es que se puede dar.
Cambiar la clase desde su propio enlace
Cada reserva lleva un enlace personal donde el alumno la mueve o la anula dentro del plazo que tú marques. La hora liberada vuelve a la agenda enseguida y la coge el que estaba esperando para doblar antes del examen.
Es lo que convierte una tarde de mensajes en algo que se resuelve solo mientras tú estás dando clase en la calle.
La ficha del alumno, con su bono dentro
Cada alumno tiene su ficha con sus datos, las clases que ha dado y el paquete que compró y cuándo. Cuando pregunta cuántas prácticas le quedan, la respuesta sale de un sitio y no de tres versiones distintas.
Y cuando vuelva dentro de dos años a por el remolque, su historial sigue estando donde lo dejaste.
La lista de servicios de una autoescuela
Los importes los decides tú, y las tasas oficiales quedan siempre fuera. Lo que aporta la estructura es que cada cosa lleve el tipo de precio que le toca.
Las categorías separan los permisos: coche, moto, remolque y cursos de repaso, cada uno con su lista y sus precios.
Lo que se pregunta antes de cambiar la manera de trabajar
No, porque la hora solo aparece cuando hay un profesor libre y un vehículo libre al mismo tiempo. Si falta cualquiera de los dos, esa franja no se enseña como disponible.
Sí. Las personas y los vehículos se dan de alta como recursos independientes y cada tipo de clase se ata a los que necesita. El sistema no puede prometer un coche que ya está fuera.
El paquete es un servicio con precio cerrado y queda registrado en la ficha del alumno junto con las clases que va dando. Deja de depender de una libreta y de la memoria del profesor.
Tú decides con cuánta antelación se puede mover o anular desde el enlace personal. Pasado ese margen, el alumno tiene que hablar contigo, que es exactamente como debe ser.
Se puede empezar solo con las prácticas de permiso B y dejar el resto como está. Cuando el cuadrante de esas horas funciona solo, se van metiendo los demás cursos.
Los planes van de 49 € a 199 € mensuales, más IVA. Todos traen la web en tu propio dominio, SSL, alojamiento, copias de seguridad cada noche y soporte por escrito.
Más sectores
- Talleres mecánicosReserva por elevador y mecánico, con recordatorios.
- Talleres de neumáticosHuecos de quince minutos y guarda de neumáticos.
- Lavado y detallado de cochesPaquetes por tamaño de coche, pagados al reservar.
- PeluqueríasReserva por silla y duración del servicio.
- BarberíasUna reserva que en el móvil dura diez segundos.
- Centros de uñasEl relleno cada tres semanas se reserva solo.
- Todos los sectores
Pon en pie la web de tu autoescuela
Cuenta qué permisos formas, cuántos profesores y coches tienes y en qué pueblo o barrio estás, o señala tu web actual. El constructor con IA prepara una primera versión con cursos, bonos y reserva de prácticas, y tú la ajustas desde la propia página.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.