Página web para barberías con una reserva que se resuelve en el móvil

Entre las diez y las doce entran dos sin cita, suena el teléfono y tú tienes la máquina en la mano con un degradado a medias. El de las doce y media llega, ve la silla ocupada y dice que ya volverá otro día, y los dos sabéis cómo acaba eso.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Tres cosas que pasan en una semana normal

Nada de esto es mala organización. Es que la silla solo tiene un turno cada vez y tú solo tienes dos manos.

Sin cita y con cita en el mismo hueco

Un corte son veinte minutos y a veces los tienes vendidos tres veces: al que reservó, al que entró por la puerta y al que llamó mientras cortabas. Alguien acaba de pie mirando el espejo y el que reservó empieza a mirar el reloj.

Y el que se cansa de esperar no protesta. Se va y no dice nada.

Todo ocurre en una pantalla pequeña

Nadie abre un ordenador para pedir hora en una barbería. Lo hacen en el metro, en la pausa del trabajo o en el sofá a las once de la noche, con una mano, y si tu página les obliga a ampliar con dos dedos para leer un precio, se salen antes de encontrarlo.

Tu web puede quedar muy bien en pantalla grande y no servir de nada donde de verdad se decide.

El de siempre vuelve cada cuatro semanas

Tienes clientes que llevan tres años sentándose en la misma silla y aun así te escriben cada mes para preguntar si el jueves hay hueco. Es la misma conversación doce veces al año por cabeza y siempre termina igual.

Esa fricción pequeña es la que hace que uno acabe en la barbería de al lado el mes que anda liado.

Cuatro cosas que cambian la semana en una barbería

Lo demás también está. Esto es lo que se nota al tercer día.

Reserva contra tu silla, no contra un calendario en blanco

El cliente elige primero el servicio y después la hora, y solo ve lo que de verdad puedes atender. Un corte ocupa lo que ocupa un corte en tu barbería y un corte con barba ocupa más, y eso está contado en vez de partir el día en horas iguales.

Si trabajáis dos, cada uno tiene su columna y su horario, y nadie reserva contigo el día que libras.

Confirmación al momento y aviso el día antes

La confirmación sale en el mismo segundo, con la hora, el servicio y la dirección escritas. El recordatorio llega el día antes, que es cuando todavía se puede hacer algo si a alguien le han cambiado el turno de trabajo.

Por correo va incluido en todos los planes. Si prefieres que llegue por SMS, porque es donde tus clientes leen de verdad, el SMS es un extra de prepago.

Que muevan ellos la hora, sin escribirte

Cada reserva lleva su propio enlace. Si el jueves ya no le viene bien, cambia la cita al sábado desde ahí y el jueves vuelve a salir libre en ese mismo instante, en lugar de quedarse ocupado hasta que alguien se acuerde de avisarte.

Un hueco que se suelta a tiempo lo coge otro. Uno que se suelta cuando el cliente no aparece no lo coge nadie.

Códigos, ofertas y el extra que se marca al reservar

Puedes montar un código para la semana muerta de enero, un precio de padre e hijo los sábados por la mañana, o el arreglo de barba como extra que se marca al reservar y ya viene apuntado cuando el cliente se sienta.

El extra se elige antes y no en la silla, así que el hueco que tienes apuntado en la agenda es el hueco que vas a necesitar.

Así puede quedar tu lista de precios

Los nombres y los importes los pones tú. Lo que aporta esto es la forma: cada servicio lleva su tipo de precio y la duración real que ocupa en la silla.

Servicio Tipo de precio
Corte de pelo Precio fijo
Corte y barba Ocupa un hueco más largo Precio fijo
Arreglo de barba Precio fijo
Rapado a máquina Precio fijo
Corte infantil Precio fijo
Afeitado a navaja Precio fijo

Los servicios se agrupan en categorías, por ejemplo corte, barba y afeitado, cada una con sus propios precios.

Lo que pregunta un barbero antes de decidirse

Sí. La reserva online ocupa solo los huecos que tú decides abrir y el resto del día sigue siendo tuyo para quien entre por la puerta. Hay barberías que abren a reserva las horas punta y dejan libre la primera de la mañana.

Sí. Cada barbero entra como recurso con su horario y sus servicios, y el cliente elige con quién quiere sentarse o deja que le asignen el primer hueco disponible de la casa.

Obligado no estás, pero es lo que hace que la gente reserve en lugar de escribir para preguntar. Cada servicio admite precio fijo, precio desde o presupuesto, así que lo que depende del pelo no te obliga a prometer una cifra.

El aviso del día antes se lleva por delante buena parte de las ausencias, y el enlace de la reserva deja que el cliente anule sin llamarte. El hueco vuelve a la agenda en cuanto lo suelta, y a esa hora casi siempre hay alguien buscando.

No hace falta. Se puede importar la web que ya tienes y los textos y servicios entran en la nueva. Después el constructor completa lo que falte y tú corriges lo que quieras pinchando en los lápices sobre la propia página.

Hay cuatro planes, de 49 € a 199 € al mes más IVA. En todos entran la web en tu dominio, el SSL, el alojamiento, las copias de cada noche y el soporte. El SMS se contrata aparte como saldo de prepago.

Pon en marcha la página de tu barbería

Describe la barbería en cuatro frases, o señala la página que ya tienes, y el constructor levanta una primera versión con los servicios, los precios y la reserva puesta. Después lo ajustas tú directamente sobre la página.

Empieza

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.