Página web para podología con una sola agenda para el teléfono y la web
La mitad de tus citas entran por teléfono, a media mañana, muchas veces desde un fijo, y las apuntas a mano en el mismo cuaderno de siempre. La otra mitad querría reservar por internet un domingo por la noche y hoy no tiene dónde hacerlo.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.
Cómo se descuadra una semana
Ninguna de estas tres situaciones se arregla trabajando más rápido. Las tres vienen de tener la información repartida en dos sitios que no se hablan.
Suena el teléfono con alguien en la camilla
Estás a mitad de una cita y llama una señora que quiere hora para dentro de dos semanas. O la dejas sonar y luego devuelves la llamada, o paras, te levantas, coges el cuaderno y apuntas.
Sea cual sea la opción, la cita queda escrita en un papel que solo existe en tu sala. Si otro día atiende otra persona, o si estás fuera, ese papel no está en ninguna parte.
Pasan ocho semanas y nadie se acuerda
Tus clientes vuelven cada seis u ocho semanas, y esa cuenta la lleváis los dos de memoria. La mayoría vienen desde hace años y aun así hay que esperar a que llamen, porque no hay nada que les avise.
Algunos llaman a las siete semanas y otros a las doce. La agenda de octubre te sale medio vacía y la de noviembre no cabe, y ninguna de las dos cosas tiene que ver con el trabajo que haces.
La anulación llega el mismo día por la mañana
A las nueve te avisan de que no pueden venir a las once. Con dos horas por delante no da tiempo a llamar a nadie, y a esa hora tampoco tienes una lista de quién estaba esperando un hueco.
Así que la camilla se queda parada. No aparece como pérdida en ninguna parte, solo como una mañana tranquila que no habías pedido.
Cuatro cosas que ponen el calendario en un solo sitio
El sistema trae más, pero esto es lo que resuelve el problema de fondo: que haya una única agenda.
Una agenda para lo que reservan y para lo que apuntas tú
Las citas que entran por internet y las que anotas después de una llamada viven en el mismo calendario. Quien reserva online elige primero el tipo de cita y luego la hora, y solo ve lo que está realmente libre, incluido lo que acabas de apuntar a mano hace cinco minutos.
No hay dos listas que cuadrar por la noche, porque no hay dos listas.
El aviso que hoy no manda nadie
Al reservar sale la confirmación con el día, la hora y la dirección. Antes de la cita llega el recordatorio, con tiempo suficiente para que quien no pueda lo diga cuando todavía se puede hacer algo con ese hueco.
Por correo va incluido en todos los planes. Si tu clientela lee antes un SMS, se puede enviar así contratando saldo de prepago.
Un registro con quién viene y cada cuánto
Cada persona queda dada de alta con sus datos y con las citas que ha tenido, así que sabes de un vistazo cuándo vino la última vez y cuándo le tocaría volver. Deja de ser una cuenta que llevas en la cabeza.
Es también lo que permite que, al reservar la cita de hoy, quede ya cerrada la de dentro de dos meses.
Cambiar la hora desde el enlace de la propia cita
Cada reserva lleva su enlace. Quien lo prefiera puede cambiar el día o anular desde ahí, sin marcar tu número, y ese hueco vuelve a aparecer libre en cuanto lo suelta.
El que quiera llamar sigue llamando, claro. Lo que cambia es que el que no quiere llamar ya no se queda sin poder avisar.
Un ejemplo de cómo queda tu lista
Tú pones los nombres y las cantidades. Aquí solo se ve la forma: cada línea con el tipo de precio que le corresponde y el rato que ocupa en la sala.
Las líneas se pueden agrupar en categorías, por ejemplo consulta y domicilios, con sus propios precios en cada grupo.
Preguntas frecuentes desde una consulta de podología
No. Quien quiera seguir llamando llama igual, y esa cita la apuntas tú en el mismo calendario. Lo que se gana es que las horas ocupadas por teléfono dejan de ofrecerse online, y al revés.
Sí. Con la persona delante puedes apuntar la visita de dentro de dos meses en el mismo momento, y a partir de ahí el aviso automático se encarga de que no se le pase la fecha.
Sí, como una línea aparte con precio desde, porque depende del desplazamiento. Y los días que estás fuera puedes cerrar la agenda de la consulta para que nadie reserve una hora en la que no vas a estar.
No. Los precios y los textos se cambian pinchando en el lápiz que aparece sobre la propia página, se escribe encima y se guarda. No hay que entrar en ningún panel raro ni llamar a nadie.
Sí, se importa y sus textos y servicios entran en la nueva. Después el constructor rellena lo que falte a partir de una descripción tuya, y tú vas corrigiendo lo que no se ajuste.
Los planes van desde 49 € hasta 199 € al mes, más IVA. Todos incluyen la web en tu dominio, SSL, alojamiento, copia de seguridad todas las noches y soporte. El SMS se paga aparte por saldo.
Más sectores
- PeluqueríasReserva por silla y duración del servicio.
- BarberíasUna reserva que en el móvil dura diez segundos.
- Centros de uñasEl relleno cada tres semanas se reserva solo.
- Extensiones de pestañasReservas que entran mientras tienes las manos ocupadas.
- Centros de estéticaPrimero la consulta, luego el ciclo en la agenda.
- MasajistasHoras por duración del tratamiento, y bonos regalo.
- Todos los sectores
Reúne las dos agendas en una
Cuenta qué citas ofreces y cuánto duran, o señala la página que ya tienes. El constructor levanta una primera versión con la lista, la reserva y los avisos, y luego la ajustas tú desde la propia página con los lápices.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.