Página web para extensiones de pestañas que reserva mientras tú trabajas

Llevas dos horas encima de una clienta con las pinzas en la mano y el móvil boca abajo vibrando en la mesa. Cuando por fin lo miras hay cuatro mensajes, dos llamadas perdidas y una que ya ha encontrado hueco en otro sitio.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Cómo se te va el día sin que puedas evitarlo

Trabajas sola, en silencio y con las manos ocupadas todo el rato. Cualquier tarea que exija contestar en el momento no cabe en ese día.

Empiezas a las nueve y no sueltas las pinzas hasta la una

Un juego nuevo son dos horas largas de precisión, con la clienta tumbada y los ojos cerrados. Durante ese rato no hay manera de coger el teléfono, ni de mirar quién escribe, ni de contestar cuánto cuesta un relleno.

El día entero está hecho de esos bloques. La única franja libre para el papeleo es la que va después de cerrar, cuando ya no queda nadie a quien contestar.

Después contestas veinte mensajes seguidos

A las ocho de la tarde te sientas y empiezas a responder. Casi todos preguntan lo mismo: cuánto vale, cuánto dura, cada cuánto hay que rellenar y si tienes algo esta semana.

Es una hora larga escribiendo lo mismo con distintas palabras, y las que preguntaron a mediodía ya han decidido sin ti.

Y alguna reserva un relleno cuando necesitaba un juego nuevo

Viene con quince días de más, quedan cuatro pestañas puestas y aquello no es un relleno, es empezar de cero. Tú tienes una hora reservada y el trabajo pide el doble.

O se lo haces corriendo, o le dices que vuelva otro día. Las dos opciones son malas, y la culpa no es de ella: reservó lo que la página le dejó reservar.

Lo que hace falta cuando trabajas sola

Cuatro piezas, elegidas porque encajan con un trabajo en el que no puedes interrumpirte.

Cada servicio bloquea el tiempo que de verdad ocupa

Quien reserva elige primero el servicio y después la hora, y solo ve lo que cabe en tu día. Un juego nuevo bloquea el rato completo, un relleno de dos semanas mucho menos y uno de cuatro algo más que ese.

Las reservas entran mientras estás trabajando y no hay que atender nada: cuando levantas la vista, la agenda ya se ha llenado sola.

Una lista que responde antes de que pregunten

Cada línea lleva su precio y su duración escritas: juego nuevo, relleno de dos semanas, relleno de cuatro, retirada. Ahí van las preguntas que hoy contestas de noche una por una.

Y para lo que depende de cómo llegue cada clienta puedes usar precio desde, sin comprometerte con una cifra cerrada que luego no cuadra.

Mover o anular sin escribirte a ti

Cada reserva lleva su enlace personal. Si a alguien le sale algo, entra ahí y cambia el día, y ese hueco de dos horas vuelve a estar disponible en el acto en lugar de quedarse muerto.

Dos horas perdidas en un día de cinco reservas es mucho. Que se liberen a tiempo es la diferencia entre perderlas y llenarlas.

Recordatorio antes de la cita, sin que lo mandes tú

La confirmación sale al reservar y el aviso llega antes de la cita, con la hora y la dirección. Es el mismo mensaje que hoy escribes tú entre clienta y clienta, solo que ahora sale solo.

Por correo va incluido. Si prefieres el SMS, porque es lo que se lee de verdad, funciona con saldo de prepago.

Tu lista de servicios, con la forma que necesita

Las cantidades las eliges tú. Lo que aporta el sistema es que cada línea tenga su tipo de precio y su duración, porque de ahí sale el hueco que se reserva.

Servicio Tipo de precio
Juego nuevo, técnica clásica Precio fijo
Juego nuevo, volumen ruso Bloquea un hueco más largo Precio fijo
Relleno a las dos semanas Precio fijo
Relleno a las cuatro semanas Precio fijo
Retirada de extensiones Precio fijo
Lifting de pestañas Precio desde

Las líneas se pueden repartir en categorías, por ejemplo juegos nuevos, rellenos y cejas, cada una con sus precios.

Lo que se pregunta antes de contratar

Sí. Cada línea es un servicio distinto, así que el relleno de dos semanas y el de cuatro son dos reservas diferentes con su precio y su duración, y en la nota de cada una cabe explicar el plazo.

El montaje es un rato una vez, y a partir de ahí lo que hoy haces por la noche, contestar precios y ajustar horas, lo hace la página. Las reservas entran solas mientras tienes las manos ocupadas.

Sí. Tu horario manda: cierras los días que quieras, cambias las franjas por temporada y esos huecos dejan de ofrecerse. Nadie puede reservarte un martes que no trabajas.

El aviso previo se lleva una parte de esas faltas, y el enlace de cada reserva permite anular sin escribirte. Cuanto antes se libere, más posibilidades hay de que otra coja esas dos horas.

Sirve como descripción. Le cuentas al constructor qué haces, qué servicios tienes y cómo trabajas, y levanta la primera versión. Si además tienes una web vieja, se puede importar y aprovechar sus textos.

Cuatro planes, entre 49 € y 199 € al mes sin IVA. La página sobre tu dominio, el SSL, el alojamiento, las copias nocturnas y el soporte están en todos ellos. El SMS se recarga aparte.

Empieza por la página, el resto viene detrás

Explica en unas frases qué servicios haces y cuánto dura cada uno. El constructor arma una primera versión con la lista, las duraciones y la reserva funcionando, y luego la cambias tú desde la propia página con los lápices.

Empieza

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.