Página web para centros de uñas donde el relleno se reserva solo

La clienta de las once quiere ver cómo queda un francés antes de decidirse, y esas fotos están en tu móvil y no en tu página. Mientras se lo enseñas, la de las doce lleva tres semanas y media con el relleno pendiente porque nadie le recordó nada.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Un día cualquiera, a tres horas distintas

Las tres escenas son la misma cosa vista desde sitios diferentes: el trabajo se decide antes de que la clienta se siente, y ese antes no está en ninguna parte.

Martes, nueve y cuarto de la mañana

Abres, miras la agenda y hay dos huecos en blanco a media tarde. Repasas mentalmente quién tocaba esta semana y te salen cuatro nombres de las de siempre, esas que vienen cada tres semanas desde hace dos años.

Ninguna ha reservado. No es que se hayan ido a otro sitio, es que se les ha pasado, y tú tampoco tienes cuándo ni cómo acordarte por ellas.

Jueves, media tarde, en mitad de un relleno

Con la mano cogida, la clienta te dice que si le puedes poner un poco de decoración en dos uñas y una piedra en el anular. Son quince minutos más que no estaban previstos y detrás hay otra a las seis en punto.

Dices que sí, porque decir que no en esa postura es imposible, y el resto de la tarde se va corriendo detrás del reloj.

Domingo, once de la noche, en el sofá

Alguien que no te conoce está buscando dónde hacerse las uñas para una boda. Lo que quiere es ver trabajos tuyos, un precio y una hora libre, y lo quiere ver todo seguido y en el móvil.

Si encuentra un número de teléfono y un horario, mañana quizá llame. Casi siempre acaba en el centro donde pudo reservar en ese mismo instante.

Cuatro piezas pensadas para este trabajo

El sistema hace más cosas, pero estas cuatro son las que tocan tu manera de trabajar.

Uñas nuevas y relleno no duran lo mismo, y la agenda lo sabe

La clienta elige primero qué se va a hacer y solo entonces ve horas. Un juego nuevo bloquea el rato que necesita un juego nuevo en tu cabina, un relleno bloquea menos, y una pedicura va por otro lado.

Así deja de pasar lo de tener apuntadas dos clientas a la misma hora porque las dos ponían solo relleno.

La decoración se elige al reservar, no con la mano cogida

Los extras se ofrecen en el momento de reservar: decoración por uña, piedras, retirada de producto de otro centro. La clienta los marca ella misma y el tiempo se suma al hueco antes de que llegue.

Y para las semanas flojas de enero puedes sacar un código de descuento que solo funciona de lunes a miércoles, sin tocar el resto de la lista.

Confirmación al reservar y aviso antes de la cita

En cuanto reserva le llega la confirmación con el día, el servicio y la dirección. El recordatorio sale antes de la cita, mientras todavía se puede mover si le ha surgido algo.

Por correo está incluido. Si tus clientas leen antes un SMS, se puede enviar así con saldo de prepago.

Cambiar la hora sin tener que escribirte

Cada reserva viene con un enlace propio. La clienta que no llega a las cinco entra ahí, la pasa al día siguiente y las cinco vuelven a aparecer libres al instante.

Eso convierte un cambio de última hora, que hoy te deja la cabina parada, en un hueco que otra puede coger esa misma tarde.

Una lista de precios como la tuya

Tú decides nombres y cantidades. Lo que importa aquí es la estructura: cada línea con su tipo de precio, y la duración que ocupa en cabina asociada a cada una.

Servicio Tipo de precio
Juego nuevo de uñas Precio fijo
Relleno Se recuerda cada tres semanas Precio fijo
Manicura semipermanente Precio fijo
Pedicura Precio fijo
Decoración por uña Se marca como extra al reservar Precio desde
Retirada de producto Precio fijo

Puedes separar las líneas en categorías, por ejemplo manos, pies y decoración, con precios propios en cada una.

Preguntas que llegan desde un centro de uñas

Sí, y es donde mejor funcionan. Puedes montar una galería y colgar imágenes junto a cada servicio, de modo que quien está mirando el precio de un juego nuevo vea al lado cómo queda el tuyo.

Al reservar una cita se puede dejar cerrada ya la siguiente, y el aviso automático llega antes de cada una. El ritmo de tres semanas deja de depender de que tú te acuerdes de escribirle a cada clienta.

Sí. Cada una entra con su horario y con los servicios que hace, y quien reserva puede pedir a una en concreto o quedarse con la primera hora libre entre las dos.

Sí. La decoración, las piedras o la retirada de producto pueden ir como complementos con precio desde, y suman tanto al importe como al tiempo reservado en la agenda.

Se importa lo que ya tengas publicado y el constructor completa lo que falte a partir de una descripción tuya. Los mensajes pueden seguir entrando, y esas citas las apuntas tú en la misma agenda.

Van desde 49 € hasta 199 € mensuales, sin IVA. Todos traen la página sobre tu dominio, certificado SSL, alojamiento, copias nocturnas y soporte. Los envíos por SMS se pagan aparte con saldo.

Monta la página de tu centro de uñas

Cuenta en unas líneas qué haces y cómo trabajas, o indica dónde está tu página actual. El constructor prepara una primera versión con la lista de precios, la galería y la reserva, y desde ahí la retocas tú misma pinchando en los lápices.

Empieza

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.