Página web para peluquerías caninas con horas según la raza

Un caniche te ocupa dos horas y un teckel cuarenta minutos, y eso lo sabes tú y no lo sabe nadie más. Aun así, quien llama pide hora a las once sin tener ni idea de si a las once cabe su perro.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Lo que descuadra una mañana

Tres situaciones que no salen en ninguna cuenta de resultados y que se llevan horas de trabajo cada semana.

Cada perro dura lo que dura

El tiempo depende de la raza, del tamaño, del tipo de pelo y de cómo venga el animal ese día. Ninguna de esas variables cabe en un hueco genérico de una hora, que es justo lo que acaba apuntándose cuando la cita se coge por teléfono a toda prisa.

Así es como un jueves se descuadra a las diez de la mañana y ya no se endereza.

Los de siempre, perseguidos igual

Tienes clientes que vienen cada ocho semanas desde hace tres años y a los que sigues escribiendo tú para recordarles que les toca. Es un mensaje corto, pero son treinta mensajes cortos al mes escritos entre secador y secador.

Y cuando se te pasa uno, esa familia aparece a las doce semanas con el pelo enredado y pidiendo una hora que ya no cabe.

El agujero de dos horas

Anulan a las nueve de la mañana una cita de las diez y media, y ese hueco de dos horas no lo llena nadie porque nadie sabe que existe. La mañana entera se queda a medio gas y por la tarde vas otra vez con retraso.

Un plazo escrito en la página, y una hora que vuelve a estar disponible en cuanto se suelta, cambian bastante ese día.

Cuatro funciones que se notan en la agenda

El resto del sistema también está, pero esto es lo que ordena una semana de peluquería canina.

La raza decide cuánto ocupa la cita

Cada servicio lleva su propia duración, así que un arreglo de perro pequeño y uno de perro grande no ocupan el mismo bloque. Quien reserva elige primero qué necesita y después ve únicamente las horas donde eso cabe entero, con su tiempo real.

Si el sábado ya está lleno de citas largas, el sábado deja de aparecer como libre.

Una lista de precios que se entiende sin llamar

El corte de perro pequeño puede tener precio cerrado, el de perro grande precio desde, y el deslanado quedar como precio por hora si es lo más honesto. Cada línea lleva su tipo, y las categorías separan lo que es baño de lo que es tijera.

La mitad de las llamadas que recibes son exactamente esta información.

La confirmación y el aviso del día antes

Al reservar sale la confirmación con la hora y la dirección, y la víspera llega el recordatorio, que es cuando todavía se puede mover algo. Se acaban los perros que no aparecen porque en casa lo habían apuntado mal.

Por correo entra en todos los planes. Si lo tuyo son los mensajes al móvil, el SMS es un complemento de prepago.

Que muevan la cita ellos, no tú

Cada reserva viene con su enlace propio, así que la familia que necesita pasar del martes al viernes lo hace sola, un domingo por la noche si le apetece. La hora del martes queda libre en ese mismo instante.

Eso convierte una anulación tardía en algo que otra persona todavía puede aprovechar.

Así puede quedar tu lista

Los precios los pones tú. Lo importante es que cada servicio lleve su duración real, porque de ahí sale la agenda entera.

Servicio Tipo de precio
Arreglo completo de perro pequeño Precio cerrado
Arreglo completo de perro grande Según raza y estado del pelo Precio desde
Baño y secado Precio cerrado
Deslanado Precio por hora
Corte de uñas Se puede añadir a cualquier cita Precio cerrado
Primera visita de cachorro Con un bloque más corto Precio cerrado

Las categorías ayudan a separar lo rápido de lo que se lleva media mañana, y cada una puede tener sus propias tarifas.

Preguntas que salen en una peluquería canina

Sí, y es lo primero que conviene configurar. Cada servicio lleva su propio tiempo, así que un perro grande reserva un bloque largo y uno pequeño reserva el suyo.

Al terminar puedes dejar cerrada la siguiente cita en la agenda, y la confirmación y el recordatorio salen solos. Nadie tiene que escribir treinta mensajes a final de mes.

Sí. Las condiciones se escriben en la página y aparecen también en la confirmación, así que quedan dichas de antemano y no en una conversación incómoda después.

La hora vuelve a estar disponible en cuanto se suelta, así que otra persona puede cogerla ese mismo día en lugar de quedarse bloqueada esperando.

El sitio se puede montar a partir de una descripción tuya, o importando la web que tengas, y luego se corrige en pantalla. Lo único que pide calma es configurar la agenda.

Los planes van de 49 € a 199 € al mes, IVA aparte. Incluyen la web en tu dominio, SSL, alojamiento, copias cada noche y soporte. Los SMS se pagan como saldo.

Empieza por el tiempo que lleva cada raza

Haz una lista rápida de las razas que más te entran y del rato que te lleva cada una. El asistente convierte eso en servicios con duración y precio, y la reserva sale ya funcionando.

Empieza

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.