Página web para clínicas veterinarias con reserva por sala y veterinario
En la sala de espera hay un perro que viene a la revisión anual y, detrás, alguien que acaba de entrar por la puerta sin haber pedido hora. Las dos cosas necesitan un veterinario libre y una sala libre al mismo tiempo, y esta tarde solo queda una de las dos.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.
Tres momentos de una tarde normal
Todo esto pasa en clínicas bien llevadas. Pasa porque la agenda, el mostrador y las salas se coordinan de cabeza.
Las dos de la tarde y una sala de menos
El jueves llevaba semanas cerrado en la agenda, con las citas repartidas de forma razonable. Luego entra alguien por la puerta con algo que no puede esperar y la tarde entera se recoloca sobre la marcha, porque una sala ocupada es una sala ocupada.
Quienes tenían hora a las cuatro y a las cuatro y media se enteran cuando ya están sentados esperando, y quien lo explica es la persona del mostrador.
Los datos del animal, otra vez desde cero
Nombre, especie, raza, edad, si es la primera vez que viene. Se pregunta en el mostrador con el bolígrafo en la mano mientras el animal tira de la correa y hay dos personas más esperando detrás, y acaba escrito con letra de prisa.
Esa información se podría haber pedido en el formulario de reserva tres días antes, escrita con calma por quien mejor la conoce.
La cita que tocaba en marzo
En la ficha pone que la siguiente corresponde a marzo del año que viene. Nadie tiene esa fecha en un calendario compartido, así que todo depende de que alguien se acuerde de mirarlo o de que la familia lo apunte en la nevera de su casa.
Cuando por fin llaman ya es junio, y para entonces han pasado por otra clínica que sí les avisó a tiempo.
Lo que hace falta cuando el techo son las salas
Cuatro funciones que traducen la realidad física de la clínica a algo que la reserva online puede respetar.
Veterinarios y salas como recursos de verdad
Si sois tres veterinarios y tenéis dos salas, el techo real son dos citas simultáneas y no tres. Dando de alta las salas y a las personas como recursos, y enganchando cada servicio a lo que necesita, la reserva no puede prometer una sala que ya está cogida.
Y quien libra el viernes sencillamente no aparece disponible el viernes.
Primero el servicio, después la hora
Quien reserva elige a qué viene y solo entonces ve horas, que son las que caben según lo que ese servicio dura en vuestra clínica. Una revisión de rutina y una cita larga no ocupan lo mismo, y el calendario cuenta con esa diferencia.
Si dejáis un margen fijo cada tarde para lo que entre sin avisar, ese margen queda bloqueado y no se ofrece.
Los datos del animal llegan con la reserva
El formulario puede pedir el nombre del animal, la especie, la raza y si ya ha estado antes con vosotros, y eso queda guardado junto a la ficha de contacto de la familia. Cuando llegan a la clínica, en el mostrador ya está todo escrito.
Es un registro administrativo de contacto y de citas, no un historial clínico, y no debe emplearse como tal.
Confirmación al reservar y aviso la víspera
La confirmación sale en el acto con la fecha, la hora y la dirección de la clínica. El recordatorio se manda el día antes, que es cuando todavía se puede mover una cita en lugar de perder el hueco entero.
El correo va incluido en todos los planes y el SMS se contrata como complemento de prepago cuando hace falta.
Una lista de servicios como ejemplo
Los nombres y los importes los ponéis vosotros. Lo que muestra la tabla es la mecánica: precio cerrado donde se puede cerrar y precio desde donde depende del caso.
Las categorías permiten separar perros, gatos y otros animales, cada grupo con sus propias tarifas y duraciones.
Lo que preguntan las clínicas antes de cambiar de sistema
Sí. Salas, personal y equipamiento se dan de alta como recursos y cada servicio se engancha a los que necesita. Si no hay sala libre, esa hora no se ofrece a nadie.
Sí. Se bloquean franjas de la agenda para que la reserva online no las toque, y quedan reservadas para el mostrador y para lo que llegue por la puerta.
Sí. El formulario admite campos propios, como el nombre del animal, la especie o la raza, y lo que se escriba queda guardado junto a la ficha de contacto de la familia.
No. Es un registro administrativo: contacto, citas y lo que se ha reservado. No está diseñado para guardar información clínica y no debe emplearse con esa finalidad.
No hace falta. Se importa la actual y sus contenidos entran en el sitio nuevo, así que lo que ya está escrito se conserva y se edita después bloque a bloque desde la propia página.
Desde 49 € hasta 199 € mensuales, sin IVA. En todos los planes van la web en vuestro dominio, el SSL, el alojamiento, las copias nocturnas y el soporte.
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Empieza por las salas y la agenda
Contad qué animales atendéis, cuántos veterinarios sois y qué salas tenéis. Con eso sale una primera versión completa del sitio, y luego se ajusta desde dentro sin tocar nada de código.
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