Página web para osteópatas con primera sesión y seguimiento como reservas distintas
La primera sesión ocupa bastante más rato que las siguientes, y eso, antes que ninguna otra cosa, es un asunto de agenda. Lo que en la práctica es una serie de seis citas termina reservándose de una en una, de pie, al final de cada hora y con el siguiente ya esperando fuera.
La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.
Tres cosas que se atascan en la agenda
Aquí no se habla de la consulta, sino de lo de alrededor: quién apunta qué, cuándo y en qué hueco.
La primera hora y el seguimiento no duran igual
Una primera sesión necesita el rato que necesita, y una de seguimiento bastante menos. Si la agenda solo entiende una franja fija, o sobra tiempo la mitad de los días o falta justo el día que no puede faltar.
Y el paciente que reserva por su cuenta no tiene forma de saber cuál de las dos le toca, así que reserva la que ve.
Una serie de seis se cierra seis veces
Cuando el plan son varias citas repartidas por las próximas semanas, en la práctica se acuerda una y se deja el resto para más adelante. Cada vez hay que volver a abrir el calendario, buscar sitio y anotar.
Son cinco conversaciones extra por paciente, todas al final de una hora en la que ya vas justo, y basta con que una se olvide para que la serie se rompa.
Las horas se acuerdan de pie y sin calendario delante
El momento en que se decide la siguiente cita es el peor momento posible: la persona se está poniendo el abrigo, tú tienes a otra esperando y el calendario está en la pantalla del despacho, al otro lado del pasillo.
Así es como acaban dos personas apuntadas el mismo jueves a las cinco, y como se descubre a las cuatro y media del jueves.
Cuatro cosas que ponen orden en la agenda
El sistema hace bastante más, pero estas cuatro son las que tocan directamente el calendario y el teléfono.
Primera sesión y seguimiento se reservan por separado
Cada tipo de hora es una línea propia con su duración, así que quien reserva elige primero de qué se trata y solo después ve horas donde eso cabe. La primera sesión bloquea su rato completo y el seguimiento el suyo.
Quien no ha venido nunca solo ve la primera sesión, de modo que no puede reservar por error una hora demasiado corta.
Una lista con las horas y sus precios escritos
Cada línea lleva su duración y su tipo de precio: cerrado cuando lo es, precio de bono cuando se trata de varias citas contratadas juntas. Las líneas se agrupan por categorías con sus propios precios.
Es la respuesta escrita a lo que hoy se pregunta por teléfono antes de reservar: cuánto dura, cuánto vale y con quién es la cita.
Aviso automático antes de cada hora de la serie
La confirmación se manda al reservar, con el día, la hora y la dirección. El recordatorio llega antes de cada cita, lo cual importa especialmente cuando hay cinco fechas apuntadas con semanas de separación entre ellas.
El correo entra en todos los planes. El SMS, para quien lo prefiera, funciona con saldo de prepago.
El paciente mueve su hora desde su propio enlace
Cada reserva incluye un enlace personal con el que se puede cambiar el día o anular sin llamar a la consulta. La hora liberada vuelve al calendario en ese mismo instante y puede ocuparla otra persona.
En una agenda hecha de series, poder mover una cita sin romper las demás es la diferencia entre reorganizar y volver a empezar.
Un ejemplo de lista de horas y precios
Los importes los fijas tú. Lo que enseña el ejemplo es cómo se estructura: cada tipo de hora en su línea, con su tipo de precio y su duración asociada.
Las líneas se pueden separar en categorías con precios propios, por ejemplo primeras sesiones, seguimientos y series.
Preguntas frecuentes desde una consulta de osteopatía
Sí. La serie es una línea de la lista y sus horas se apuntan como reservas normales, todas seguidas si conviene. Quedan en el mismo calendario, con su recordatorio cada una, en lugar de en una hoja aparte.
Sí. Basta con dejar visible solo la primera sesión para quien no ha estado antes y reservar las líneas de seguimiento para el resto. Es una cuestión de cómo se ordena la lista.
Sí. Cada persona entra con su horario y con las horas que atiende, y quien reserva puede pedir a alguien concreto o quedarse con el primer hueco disponible del equipo.
El margen lo decides tú y se publica junto a la reserva. Dentro de ese plazo el paciente cambia o anula desde su enlace, y fuera de él tiene que llamar, como hasta ahora.
Se puede empezar publicando la lista de horas y abriendo a reserva unas franjas concretas, mientras el resto sigue como está. La web actual se importa para no perder los textos que ya funcionan.
Los cuatro planes van de 49 € a 199 € al mes, IVA aparte. Todos traen la web sobre tu dominio, SSL, alojamiento, copias de seguridad nocturnas y soporte. Los SMS se recargan por separado.
Más sectores
- QuiroprácticosTitulación clara, la próxima cita cerrada en consulta.
- FisioterapeutasLos pacientes reservan, las empresas reciben presupuesto.
- Psicólogos y terapeutasReservar sin que nadie tenga que llamar.
- Clínicas dentalesRecordatorios contra el sillón vacío.
- Clínicas veterinariasReserva contra veterinario y sala a la vez.
- Peluquerías caninasTiempo por raza, ritmo cada ocho semanas.
- Todos los sectores
Deja la agenda montada antes que la web
Explica qué tipos de hora ofreces, cuánto dura cada una y cómo se organizan las series, o indica la web que tenéis ahora. El constructor deja preparada una primera versión con la lista, la reserva y los avisos, y luego la ajustas sobre la propia página.
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