Página web para quiroprácticos con reserva contra tu agenda

Entre un paciente y el siguiente tienes diez minutos, y en esos diez minutos caben dos llamadas perdidas y alguien que quiere saber si atiendes los jueves por la tarde. La agenda sigue siendo una hoja sobre el mostrador que solo puede leer quien está sentado delante de ella.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Un día cualquiera, a tres horas distintas

Nada de esto va de trabajar mejor. Va de que la consulta y el teléfono reclaman a la misma persona en el mismo momento.

Ocho y media, antes de abrir la puerta

En el contestador hay dos mensajes de anoche. Uno pregunta cuánto cuesta la primera visita y el otro quiere saber qué titulación tienes y si estás colegiado, porque lo ha leído en algún sitio y ahora lo mira en todas partes.

Los dos son datos administrativos que podrían estar escritos en tu página, visibles a las once de la noche, en lugar de esperar a que alguien devuelva la llamada a media mañana.

La una y veinte, el mostrador vacío

A esa hora no hay nadie en recepción porque tú estás dentro, y el teléfono suena tres veces seguidas. Cuando sales tienes tres números apuntados y ninguno indica qué quería la persona ni a qué hora le venía bien.

Devolver esas tres llamadas te lleva media hora larga, y en dos de los tres casos ya no contesta nadie al otro lado.

Las nueve y media de la noche, alguien busca desde el sofá

Escribe el nombre de su ciudad y la palabra quiropráctico, abre tres pestañas y las compara. Lo que decide no es quién le cae mejor, sino en cuál de las tres puede coger un hueco del jueves sin tener que llamar a nadie.

Si tu página solo lleva un número de teléfono y un horario de apertura, esa comparación la ganan las otras dos pestañas.

Cuatro cosas que cambian la semana administrativa

Hay más funciones, pero estas son las que se notan en la agenda desde el primer día.

La primera visita y la revisión no duran lo mismo

Cada tipo de cita lleva su propia duración, así que la persona elige primero qué necesita y después la hora, y solo ve huecos donde eso cabe entero. Una primera visita ocupa su bloque y una revisión ocupa el suyo, sin cuadrarlo tú a mano.

Si el jueves está lleno, el jueves no aparece como libre.

Tu lista de servicios, con el tipo de precio de cada uno

Cada servicio puede llevar precio cerrado, precio desde, precio por hora o presupuesto, y tú decides cuál le toca. Las tarifas quedan escritas en la página, que es justo la información que la gente busca antes de decidirse a pedir hora.

Los servicios se agrupan en categorías con sus propios precios si te conviene separarlos.

Confirmación al momento y aviso la víspera

La confirmación sale en el mismo segundo en que se reserva, con la hora, el servicio y la dirección. El recordatorio llega el día antes, cuando todavía da tiempo a mover la cita en vez de dejar el hueco abierto.

Por correo va incluido en todos los planes. Si prefieres mandarlo al móvil, el SMS es un complemento de prepago.

Las preguntas administrativas, contestadas por escrito

Qué titulación tienes, tu número de colegiado, si hay que traer algo, cómo se anula y con cuánta antelación. Todo eso cabe en una sección de preguntas frecuentes, ordenada y visible, en lugar de repetirse por teléfono cinco veces al día.

Cada pregunta se edita desde la propia página, haciendo clic en el lápiz.

Así puede quedar la lista de servicios

Los nombres y los importes los pones tú. Lo que se ve aquí es la forma: cada servicio con su tipo de precio y su duración en la agenda.

Servicio Tipo de precio
Primera visita Con un bloque más largo que el resto Precio cerrado
Sesión de seguimiento Precio cerrado
Bono de varias sesiones Se vende como paquete Precio cerrado
Revisión anual Precio cerrado
Informe administrativo para la mutua Precio cerrado

Las categorías sirven para separar lo presencial de lo que se hace en empresa, cada una con sus propias tarifas.

Lo que preguntan los quiroprácticos antes de decidirse

Sí. Es un dato administrativo como cualquier otro y se escribe directamente en la página, en el pie o en la ficha del profesional, y se cambia cuando haga falta.

No. Es una lista administrativa de contacto y de citas: nombre, teléfono, correo y qué reservó cada persona. No está pensado para guardar información clínica y no debes utilizarlo para eso.

No. La reserva lee tu agenda: horario de apertura, duración de cada tipo de cita y los días que hayas bloqueado. Lo que está ocupado no se muestra como disponible.

Las reservas tú desde la misma agenda mientras la persona todavía está delante, y la confirmación le llega al correo antes de que haya salido por la puerta.

No. Se puede importar la web actual y sus textos y servicios pasan al sitio nuevo. Después el asistente completa lo que falte y tú corriges haciendo clic en los lápices.

Los planes van de 49 € a 199 € al mes, IVA no incluido. En todos entran la página en tu dominio, el SSL, el alojamiento, las copias nocturnas y el soporte. Los SMS son un complemento de prepago.

Empieza por la agenda de la consulta

Describe la consulta en unas frases, o señala la web que ya tienes, y el asistente monta una primera versión con los servicios, las tarifas y la reserva. A partir de ahí lo cambias tú desde la propia página.

Empieza

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.