Página web para psicólogos donde se pide cita sin llamar

Casi nadie de quienes llegan a tu página quiere hablar todavía con alguien, y desde luego no quiere dejar su nombre grabado en un contestador. Quiere leer, pensárselo un rato y coger una hora sin que eso implique una conversación previa por teléfono.

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.

Tres obstáculos administrativos

Ninguno tiene que ver con cómo trabajas. Tienen que ver con lo que ocurre antes de que alguien llegue a tu puerta.

Llamar es la barrera

Entre leer tu página y pedir la primera cita hay un paso que mucha gente no da: marcar un número y explicarse en voz alta ante alguien a quien no conoce. Ese paso se aplaza, y aplazado muchas veces acaba no dándose nunca.

Un formulario con horas reales elimina ese paso entero. La persona elige el martes a las cinco y ya está, sin haber tenido que decir nada en voz alta.

La misma hora cada semana

Buena parte de tu calendario son huecos que se repiten: los miércoles a las once, los jueves a las siete. Esos bloques hay que mantenerlos reservados aunque nadie los haya confirmado esta semana, porque si se sueltan se llenan con otra cosa.

Llevarlo a mano significa acordarse cada lunes de algo que en realidad no cambia de un mes para otro.

Vídeo y despacho no son lo mismo

Una cita por vídeo y una cita en el despacho duran parecido pero no funcionan igual: una necesita un enlace y la otra una dirección y un margen para llegar hasta ella. Si las dos se cogen del mismo montón, alguien acabará presentándose en la puerta un día que tocaba pantalla.

Son dos servicios distintos y conviene que se reserven como tales.

Cuatro funciones pensadas para una consulta discreta

Todo lo que sigue va de administración: coger hora, moverla, recordarla y contestar por escrito lo que se pregunta siempre.

Dos modalidades, dos huecos distintos

La cita presencial y la cita por vídeo se configuran por separado, cada una con su duración y su descripción, y quien reserva elige cuál quiere antes de ver ninguna hora. Lo que se coge es lo que aparece luego en tu calendario, con el formato ya decidido.

Una primera cita puede durar más que las siguientes sin que tengas que ajustarlo a mano.

Cambiar la hora tampoco exige llamar

Cada reserva lleva un enlace personal. Si alguien necesita pasar del jueves al lunes lo hace desde ahí, en el momento en que se acuerda, que suele ser una hora en la que tú no estarías disponible de todas formas.

El hueco del jueves vuelve a quedar libre enseguida en lugar de seguir bloqueado hasta que alguien lo comunique.

Un aviso que no cuenta nada de más

El recordatorio llega el día antes con la fecha, la hora y poco más. El texto de la confirmación y del aviso lo escribes tú, así que decides qué información lleva el asunto del correo y qué información no aparece en ningún sitio.

Por correo entra en todos los planes; por SMS es un complemento de prepago.

Lo administrativo resuelto antes de escribirte

Cuánto dura una cita, cómo se paga, con cuánta antelación se puede anular, si atiendes por vídeo, qué número de colegiado tienes. Son cosas administrativas que la gente quiere saber antes de dar el primer paso y que no debería tener que preguntar por teléfono.

Se escriben una vez y quedan ordenadas en su propia sección.

Cómo puede quedar montada la lista

Los importes los pones tú. Lo que enseña la tabla es la mecánica: cada modalidad como un servicio propio, con su duración y su tipo de precio.

Servicio Tipo de precio
Primera cita Con una duración propia Precio cerrado
Cita de seguimiento Precio cerrado
Cita por vídeo Se reserva como servicio aparte Precio cerrado
Cita de pareja Bloque más largo en el calendario Precio cerrado
Bono de cuatro citas Precio cerrado

Cada servicio admite una descripción propia donde caben las condiciones de anulación y la forma de pago.

Preguntas frecuentes de quien lleva una consulta

Sí, y es el planteamiento entero. Se elige la modalidad y la hora en la web, llega la confirmación al correo, y no ha hecho falta hablar con nadie para llegar hasta ahí.

Bloqueando esos huecos en el calendario para que no se ofrezcan a nadie más. Lo que no está disponible sencillamente no aparece, así que el miércoles a las once sigue siendo tuyo.

La que tú escribas. El texto de la confirmación y del aviso se edita entero, de modo que puedes dejarlo en fecha, hora y modalidad sin más detalle del que quieras dar.

No, y no debe usarse como tal. Guarda datos administrativos de contacto y de citas para que sepas quién viene y cómo avisarle, y nada más allá de eso.

No. Se puede importar y sus textos entran en el sitio nuevo como punto de partida. Después editas cada bloque haciendo clic en el lápiz que aparece encima de él.

Los planes van desde 49 € hasta 199 € al mes sin IVA. Todos incluyen la web en tu dominio, SSL, alojamiento, copias nocturnas y soporte.

Pon la agenda donde la gente pueda verla

Basta con explicar cómo trabajas y qué modalidades ofreces. El asistente levanta el sitio entero a partir de esa descripción, con la reserva ya conectada, y tú corriges cada texto ahí mismo.

Empieza

La web va en tu propio dominio, con SSL, alojamiento y copias de seguridad cada noche en todos los planes. De 49 € a 199 € al mes más IVA.